CardiologíaOpinión

COVID 19 Y CORAZON


Autor: Dr. Agustín Rubén Iglesias Melo, Medico Cardiólogo, Fundación Corazones Unidos.

febrero de 2021
La Pandemia del coronavirus (SARS 2) ha impactado la salud y la economía mundial,
representado a la fecha más de 2 millones de muertes por esta causa y un daño
inconmensurable a la economía de nuestro mundo.

 La afectación orgánica más conocida
provocada por este mortífero virus, lo representa el compromiso pulmonar, con la consabida
neumonía intersticial que provoca y con las consecuencias nefastas que hemos observado.

 A medida que se ha avanzado en el conocimiento de esta enfermedad se ha podido comprobar
que esta es una entidad multisistémica, es decir, que puede afectar cualquier órgano, desde la
piel hasta el corazón, teniendo efectos tan deletéreos que pueden dar al traste con la vida de
los enfermos y en algunos casos dejar daños permanentes.


Hoy en día está demostrado el papel relevante que juega el sistema neurohormonal que
participa en la vaso-regulación de la presión arterial y que actúa modulando aspectos
relacionados con el corazón: El sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA), el cual se
encarga de la homeostasis y que además juega un papel determinante en aspectos
relacionados con la inflamación de los órganos de la economía.

En relación a este sistema tan
importante para los humanos, se pudo observar en diciembre del 2019, que un virus perteneciente
a la familia de los coronavirus, El SARS-COV2 utilizaba el receptor 2 del SRAA para penetrar al
organismo, invalidado dicho receptor y por lo tanto evitando los efectos beneficiosos de la
acción de dicho receptor, como son la regulación de la presión arterial, disminución de la
inflamación y la oxidación sistémica.

Una interrogante en relación a esta interacción es que los
pacientes que toman drogas antihipertensivas que actúan sobre el SRAA como son los
inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina y los bloqueadores de los receptores
de la angiotensina, es si estas drogas deberían abandonarse ante el contagio del COVID 19.

 No hay evidencias de que su uso sea perjudicial, al contrario su uso ha demostrado amplios
beneficios para cualquier hipertenso.
Después que el virus logra unirse con este receptor 2 del SRAA, penetra a la célula, donde se
encapsula y se une al material genético, de ahí se traslada a las otras células para infectarlas y
provoca los consabidos daños.


De todos modos sabemos que alrededor del 80% de los infectados van cursar de manera
asintomática o con un cuadro clínico parecido a una gripe, pudiendo observarse mediante un
estudio radiográfico, pequeños focos neumónicos que de manera expontánea se resuelven en
4 o 5 días, pero lamentablemente se ha podido comprobar un porcentaje de los afectados
evolucionan con una mayor tasa de mortandad, como ocurre en las personas mayores de 65
años de edad, los portadores de arritmias, Enfisematosos, falla cardiaca o diabéticos con o sin
una cardiopatía.

 En estudios realizados en la provincia de Wuhan, china se observó que de los
fallecidos por COVID 19, el 30% de los mismos eran hipertensos, 19% eran diabéticos y un 8%
tenía algún grado de enfermedad coronaria.

 Es conocido que en estos grupos poblacionales
hay mayor propensión al daño endotelial y a un mayor riesgo de complicaciones.


El corazón es afectado de diferentes formas por el COVID 19, ya sea directamente por el
proceso inflamatorio sistémico que induce o por la hipoxemia pulmonar.


Un aspecto relevante de esta peligrosa enfermedad es el desarrollo de trombosis intracavitaria
(pulmonar, vascular, etc.). En el caso de la sospecha de tromboembolia pulmonar, Infarto al
miocardio o miocarditis, la utilidad del ecocardiograma en el diagnóstico de estas
complicaciones, nos revela una herramienta muy útil a la hora de evaluar el corazón y poder
actuar de forma precoz.

El estado de las cámaras cardiacas, las válvulas y la membrana que recubre el corazón (Pericardio) lo podemos obtener mediante este método tan sencillo y tan
útil para el manejo de complicaciones del Covid 19 con afectación cardiaca como ocurre con la
miocarditis, que cursa muchas veces de forma aparatosa con falla cardiaca, arritmias y schock.


Muchas veces el paciente afectado por el COVID 19 cursa su enfermedad, con fatiga, sensación
de agotamiento extremo o sofocación asociado o no a palpitaciones, a lo que la realización de
un trazado electrocardiográfico sería un elemento orientador sobre el posible involucramiento
del corazón en esta enfermedad, es común ver latidos anticipados o extrasístoles que de ser
muy sintomáticas deben ser tratadas o alteraciones en la morfología del trazado
electrocardiográfico que nos sugieran la presencia de un síndrome coronario agudo o una
miocarditis o una pericarditis, Por lo que esta herramienta diagnostica no debe faltar en el
arsenal terapéutico del médico tratante.


La utilidad del laboratorio en el contexto del COVID 19 va más allá de los síntomas, pues se ha
podido apreciar que independientemente de lo florido del cuadro clínico, los fallecidos por
COVID exhiben mayor alteración de marcadores serológicos como el dímero-D, Ferritina,
Fibrinógeno, Troponinas e Interleukina 6.


El espectro del síndrome cardiovascular agudo asociado al COVID 19 nos obliga a estar alerta
de los marcadores de inflamación e injuria miocárdica, como las troponinas elevadas y hay que
estar pendiente aún después de rebasar la fase crítica de los primeros 10 días, donde se sabe
que la famosa tormenta de citoquinas puede presentarse en los siguientes 10 días posteriores.


Hay que estar muy alerta con los eventos súbitos asociados al COVID 19, cuya génesis no
escapa a los procesos pro inflamatorios, pro coagulantes y a la hipoxemia con que cursan
alguno de estos pacientes considerados de riesgo elevado, como son los diabéticos,
Hipertensos, Cardiópatas, Portadores de enfermedad Pulmonar obstructiva crónica,
Inmunocomprometidos y pacientes con cáncer.


Dentro de los mecanismos mediante el cual el COVID 19 afecta el corazón serian:

 1-La lesión
pulmonar condiciona hipoxemia e inestabilidad eléctrica del corazón.

 2-Daño miocárdico
directo del virus al miocardio o al sistema de conducción.

 3- Infección por el SARS-COX2 en
miocardio con previo daño.

4- Liberación exagerada de catecolaminas mediada por stress
celular.

Esto puede ocurrir en pacientes con covid 19 asintomáticos, por lo que todo paciente
identificado con esta viremia debe ser evaluado y seguido por un profesional calificado.


Diferentes drogas han sido evaluadas en el manejo del COVID 19 incluyendo fármacos que no
tendrían ningún impacto sobre los virus, pero que se conocen sus efectos deletéreos sobre el
corazón, colocando este órgano en ese doble riesgo de ser afectado por el virus o ser alterado
en su fisiología por estas drogas.

En el uso a corto plazo de la hidroxicloroquina y la
azitromicina y Ritonavir se conoce del efecto de prolongación del Intervalo QTc, lo que
incrementa el riesgo de arritmias potencialmente mortales.

 De ahí lo importante de que
tomemos en cuenta el impacto de esta condición para tratar a nuestros pacientes con COVID
19, pues el corto tiempo de esta pandemia ha obligado a la utilización de sustancias no
probadas ni aprobadas por los diferentes foros científicos.


El mundo entero busca intensamente posibles terapias para el COVID 19.

La ivermectina se ha
cotizado como una cura milagrosa en américa latina, pese a que es un antihelmíntico probado
en animales y humanos, es barato y se usa para tratar la sarna y algunas parasitosis.

 Aun no hay datos concluyentes y confirmatorios sobre su uso en la profilaxis o el tratamiento de
COVID 19, Por lo que se desaconseja su uso.


Por demás, es necesario seguir estrictamente las recomendaciones del Ministerio de Salud:
Lavarse las manos con frecuencia y evitar tocarse los ojos, la boca y la nariz. Al toser o
estornudar, Cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo desechable.


Evitar las salidas del domicilio y limitar la actividad social.

Evitar acudir a consultas o pruebas
médicas en centros hospitalarios. Ante cualquier síntoma (Fiebre, Tos y Dificultad para
respirar), quedarse en casa y constatar a su médico de cabecera. Estas medidas tan sencillas y
baratas marcan la diferencia en esta enfermedad y esa actitud de agruparse sin mascarillas en
lugares atestados de gente representa la mejor explicación de porqué hemos tenido que
lamentar la perdida de mucha de nuestra gente, algunos víctima de esta inconsecuencia.


La pandemia COVID 19 ha impuesto a la humanidad un desafío impensado hace casi un año
atrás.

En los últimos 100 años no se conocía un hecho que trastornara la dinámica mundial de
la manera que este microscópico ser nos ha impactado, nos ha hecho repensar en el ritmo de
nuestras vidas, nos ha quitado algo tan valioso como un abrazo fraterno y Los sistemas de
salud se han desbordado.


Hoy la ciencia ante una enfermedad tan joven ha logrado obtener en un tiempo record las
vacunas, que esperamos sea la solución a medio plazo de esta pandemia, aunque a corto plazo
debemos seguir con nuestras medidas de distanciamiento social.


La afectación cardiovascular en sus diferentes modalidades debe ser el eje central a la hora de
conocer el comportamiento de este virus, ya que es la forma de muerte de mucho de estos
pacientes.

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