¿Por qué se desnutren los pacientes hospitalizados?

¿Por qué se desnutren los pacientes hospitalizados?

La desnutrición es un fantasma que persigue a los enfermos hospitalizados en cualquier centro de salud del mundo, incluyendo los países desarrollados como Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, España, etc, donde cinco a seis de cada diez pacientes ingresados están desnutridos.

En el “Estudio Nacional de Desnutrición Intrahospitalaria” realizado en el año 2005, en nueve hospitales del país, encontramos que el 53% de los pacientes adultos hospitalizados tuvo algún grado de desnutrición, afectando principalmente a quienes tenían más de una semana de hospitalización.

La desnutrición es un estado pluricarencial que debilita los mecanismos normales de defensa que nos protegen de las enfermedades, tales como: la integridad de la piel y las mucosas, los glóbulos blancos y los anticuerpos, entre otros. Por consiguiente, los pacientes desnutridos tienen mayor riesgo de infectarse, las heridas tardan más tiempo para cicatrizar, pierden el apetito, tienen más complicaciones, mayor riesgo de mortalidad, una estancia hospitalaria prolongada y aumento de los costos de hospitalización.

La ingesta alimentaria se ve afectada por la presencia de vómitos, diarrea, estreñimiento causado por el encamamiento prolongado o por algunos medicamentos; el dolor o la fatiga  que presentan los enfermos cardíacos, con anemia o con enfermedades respiratorias; disminución del apetito, ya sea por la enfermedad en sí, por depresión, soledad o tristeza.

Muchas veces las comidas son poco atractivas, están pobremente condimentadas y el menú es poco variado. Además, muchos pacientes son sometidos a períodos prolongados de ayuno, a causa de ciertos estudios diagnósticos, por quimioterapia, radioterapia o cirugía; y en ocasiones el enfermo permanece innecesariamente en ayunas, cuando el procedimiento o cirugía ha sido suspendido, y el paciente o el familiar no ha sido debidamente informado. Por otro lado, los pacientes comatosos, en estado crítico, con obstrucción o sangrado gastrointestinal activo, o en ventilación mecánica, etc, necesitan ser alimentados con fórmulas especiales a través de una sonda nasogástrica (nutrición enteral) o directamente por las venas (nutrición parenteral), con la participación de un médico nutriólogo competente.

Finalmente, según un estudio reciente, realizado en cinco hospitales de Santo Domingo, el 40% de los pacientes ya están en riesgo nutricional (moderado/alto) en las primeras 24-48 horas de hospitalización; por lo cual necesitan una intervención nutricional oportuna y adecuada (Barranco, J. y col 2017).

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