Lo que debes saber sobre el tratamiento de la obesidad

Lo que debes saber sobre el tratamiento de la obesidad

REDACCIÓN.– El organismo almacena el exceso de energía para utilizarlo cuando sea necesario. Sin embargo, si los nutrientes son abundantes y la forma de vida sedentaria, la obesidad se puede convertir en una auténtica ‘epidemia’.

Centrarse exclusivamente en la pérdida de peso ignora los otros beneficios de las intervenciones sobre el estilo de vida para la obesidad y puede contribuir a la obsesión de la sociedad con la imagen corporal

En la investigación de la obesidad: los ensayos clínicos continúan priorizando la pérdida de peso como resultado primario y raramente consideran la experiencia, la calidad de vida o los eventos adversos de los pacientes.123 La pérdida de peso en personas con obesidad puede ser positiva.4 pero las intervenciones que luchan para bajar de peso a cualquier costo y sin tener en cuenta el contexto personal, social y ambiental del paciente5 no benefician a nadie.

En la práctica clínica y en la investigación, los pacientes son nuestros mejores profesores. Durante un reciente ensayo de factibilidad de una intervención australiana sobre la obesidad en atención primaria6, un paciente nos hizo cuestionar nuestra comprensión del control de peso: “Tengo un amigo con cáncer de estómago; le han extirpado todo el estómago, ya sabes, está delgado. Las personas con cáncer, delgadas, están enfermos. O sus maridos las han abandonando, fantástico, te pones muy delgada. Tienes un poco de trauma y enfermedad y perderás peso como si estuvieras pasando de moda”.

El tratamiento médico de la obesidad se basa en la aplicación combinada de las siguientes medidas:

Reducción de la ingestión de calorías: si la persona se alimenta en exceso, es preciso reducir el aporte calórico para convertir el balance energético de positivo a negativo. Existen múltiples tipos de dietas para adelgazar que han demostrado su eficacia, pero siempre es necesario consultar con un endocrino, para obtener una dieta personalizada.

Aumento del gasto energético: en los pacientes que, además de tener un excesivo aporte calórico, tienen una forma de vida esencialmente sedentaria, debe asociarse la práctica de ejercicio físico, que habrá de ser constante y progresivo.

Empleo de fármacos: se han empleado diversos tipos de fármacos en el tratamiento de la obesidad. Orlistat inhibe parcialmente la acción de la lipasa pancreática. Sibutramina, a su vez, inhibe la recaptación de serotonina y noradrenalina, incrementando el gasto calórico. Ambos fármacos consiguen el objetivo de facilitar una pérdida moderada de peso, empleados simultáneamente con dietas moderadamente hipocalóricas. Bajo ningún concepto puede recomendarse el empleo de píldoras adelgazantes que producen graves complicaciones endocrinológicas, cardiovasculares, electrolíticas y neuropsiquiátricas.

Psicoterapia reglada: los resultados se obtienen mediante el empleo de técnicas de modificación de conducta, perfectamente estandarizadas, siendo los resultados más satisfactorios en aquellos paciente menos influenciables y dependientes de sucesos exteriores a ellos en el condicionamiento de su comportamiento alimenticio.

Medidas de tratamiento quirúrgico: las posibilidades abarcan varios enfoques fisiopatológicos diferentes. Se puede actuar en la desconexión del eje hipotálamo-digestivo, consiguiéndose disminuciones significativas del apetito. También pueden utilizarse técnicas dirigidas a conseguir la disminución del volumen gástrico. El by-pass gástrico puede aplicarse dentro de las técnicas derivativas.

El objetivo de cualquier intervención de salud es prolongar la vida y, al mismo tiempo, aumentar el bienestar. La pérdida de peso no siempre equivale a una mejora en la calidad de vida y la salud física. Las intervenciones de estilo de vida para controlar la obesidad han perdido esta perspectiva y, a menudo, se han centrado en la pérdida de peso como el objetivo final sin considerar el bienestar general. Necesitamos un nuevo enfoque de los resultados en la investigación de la obesidad que refleje la atención centrada en la persona al medir realmente la salud del individuo y no un marcador sustituto que se mide con facilidad.

FUENTE. http://www.intramed.net/ http://www.webconsultas.com

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